sábado, 4 de agosto de 2012

Casas 1

Siempre cuidé esta casa como si fuera mía, la quise como si nos conociéramos de toda la vida y más, pero no bastaba, nunca era suficiente, ¿no podría acaso llegar a ser el propietario de eso que tanto cuidaba? Claro, yo era bienvenido mientras no estuviera el dueño, mientras el dueño estuviera de luna de miel, pero así son las casas, cuesta abandonarlas.

lunes, 30 de julio de 2012

Enero

Él y yo no podemos estar en la misma casa, compartir los mismos amigos ni una conversación acalorada. Pasamos el día juntos a veces, pero no podemos ir más allá de eso, nunca podremos.

sábado, 21 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

2

Hoy caminé por el centro mirado desde adentro, desde los edificios hacia afuera, así lo estaba viendo. Entré a todas las partes donde pude, caminé entre la niebla, en todos los pasillos y por todas las tiendas. Me compré dos helados por pena que dormirían mi cerebro, para dejar de sentir la pena, para adormecerme por dentro. Me gustan los helados, en especial con crema y tritón, son mis helados favoritos, como recuerdos de la guerra...

I

Ven a pasear por mis sueños y a hacerlos verdaderos, caminando por las calles y llevándome por los cerros.

lunes, 9 de julio de 2012

Ballenas 1

Llegamos al muelle bien tarde por la noche para ir por nuestro paseo por la bahía. Nos recibió un militar de pelo gris, vestido de camuflaje, que manejaría la lancha; el otro de negro entero, no estaba ahí para hablar. Nos subimos a uno de esos típicos zodiacs verde musgo o negro, ¡apenas nos separaba de las olas! El militar de negro se sentó en la punta y el más alto al final para tomar el brazo del motor, M. y yo nos sentamos en el tablón central, algo asustados por el negro infinito de las aguas, un negro que nunca habíamos visto; nadie nunca sale de noche en bote.
El marino más viejo empezó a hablar del krill por radio y apenas cortó le pregunté si llegaban ballenas a la bahía, él me dijo que sí, que había justo una a la derecha de nosotros.



 Lo que hubiera sido que se quede donde está