Me gusta tomar café después de almuerzo, aun estando solo y la casa oscura. Me divierte ver cómo el vapor flota en el aire y se esparce uniforme, aunque las nubes y la lluvia alteren la verdadera cuantía de su naturaleza y de su aroma, un poco confuso, de café barato. Las luces de la casa no son lo mismo en estas tardes de invierno, es como si por algún lado escapara toda esa luz que me falta para ver claramente el teclado. Estar solo en invierno es un poco más triste, como que no dan ganas de cantar.
Mostrando entradas con la etiqueta mugre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mugre. Mostrar todas las entradas
lunes, 6 de junio de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Lo que hubiera sido que se quede donde está
-
Una vez agradecí que no te hubieses transformado en una costumbre; apenas te conocía. Sabía que no debía aprender a vivir de ti y por esas d...
-
¿Y cuando no estamos en Crisis? Con esa interrogante surgen las nuevas dudas, que no me dejan estudiar. La crisis económica, los flujos econ...