Veíamos los techos de lata en una perfecta simbiosis con los árboles y el óxido. Desde allí todo se había abandonado a la resignación de un final irrevocable y al calor, excepto nosotros. La tarde pasaba lenta, dándonos la oportunidad de ver todo el cambio de tonalidad hasta llegar a aquellos rojizos que espolvorean recuerdos por los rincones. Habíamos sacado el tocadiscos al balcón y tomábamos cerveza mirando el sol, en desmedro de algunas nubes que explotaban en el horizonte y por entre los edificios. El balcón era como siempre lo soñé, a la altura de un tercer piso, dejándome ver terrenos destrozados y casas desoladas, pintado de un amarillo muy similar al de sus baldosas restregadas y tan fascinante como para no alcanzar a imaginar absolutamente nada más.
lunes, 23 de mayo de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
Puedo un día no contestar los llamados o hacerme el dormido y al otro simplemente dejar de hablar, mas no logro desaparecer. Podría intentar moverme en las sobras o caminar por las paredes, recorrer el sur por las tardes o trabajar con otro nombre trasquilando ovejas, pero aun así no conseguiré esfumarme. Estoy amarrado y lo peor es que es imposible ver todos los nudos. Es irónico pensar que desaparecer va de la mano de existir, porque, desde mi punto de vista, ese instante cuando ya nadie me recuerde ni me busque, habré por fin logrado desaparecer para siempre, pero sólo hasta que alguien me traiga de nuevo a la vida.
lunes, 16 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Algún día de esta semana
¿Seré yo parte de este enamoramiento fugaz? Porque ahora que lo pienso, no recuerdo qué fue lo que hizo para empezar a encontrarme a diario por las ventanas y en los cerros y en el pasto. Puede nacer de un consentimiento que simplemente no buscaba racionalizarse, y en ese caso sería yo mismo el que se ve reflejado en una respuesta natural, dándole matices diversos y profundidades incomprendidas, hallando explicaciones que escapan del más común de los comportamientos humanos. Entonces, ¿estaré buscando mi reflejo desesperadamente por las calles y por las noches?
domingo, 8 de mayo de 2011
Estrellas.
Te burlabas de mí y de mi andar, nerviosa de no pasar los límites que dibujaba la linea que rayaste con rojo en el cemento; yo no te prestaba atención. Pisábamos el pasto y las piedras y algunas estrellas, pero tú, quién sabe qué pisabas. Me gustaría saberlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Lo que hubiera sido que se quede donde está
-
Una vez agradecí que no te hubieses transformado en una costumbre; apenas te conocía. Sabía que no debía aprender a vivir de ti y por esas d...
-
¿Y cuando no estamos en Crisis? Con esa interrogante surgen las nuevas dudas, que no me dejan estudiar. La crisis económica, los flujos econ...