Ya no estoy solo. Estoy feliz, en silencio el viento acaricia mi ropa. Las flores me saludan en mi ausencia, mientras el pelo se me viene a la cara. Ya no tengo frío.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Existen dos tipos de personas. Primero están los que cuando les muestro algo que hice, siempre me dirán que les gusta. A ellos hay que sacarle una respuesta útil entre lineas. Los segundos serán los que, dentro de lo posible, siempre te dirán la verdad. Existe entre ambos una diferencia más profunda y por supuesto, algo menos banal que la ridiculez que acabo de escribir. No quiero hablar de los primeros, sólo quiero decir que los segundos, te pueden decir la verdad porque la conocen. En esa verdad ambigua, pero absoluta, reside toda la esencia de su conocimiento interior.
domingo, 31 de octubre de 2010
Hoy se cierra el ciclo de este blog. Termina hoy la etapa y cumplió. No es hoy la fecha que dirá esta entrada, sino que otra, el día de la última entrada de este blog. Ojalá las cosas cambien y me equivoque, pero definitivamente esta será la última entrada. Quería pedirle disculpas a las personas que leen el blog y decirles que tal vez nos encontremos en algún otro lugar más simpático y ameno que este mundo.
No hay, aún, más amores aquí, que una canción; no existe nada más puro que un sueño. Se me duermen los brazos mientras intento arrullarte. Intentaría dormir contigo, pero tengo miedo. Me paraliza la idea de rasguñarte; no podría soportar la culpa de cortarte una cuerda en mis sueños. Las cicatrices que rasgan tus betas, cuentan nuestra historia. Tu piel de madera nos refleja juntos, bajo el sol de una armonía inmortal, entre golpes y caídas. Desafinarte dormido corta mis dedos, me aterra pensar en despertarte en otro tono. Desafinada te quiero igual, porque lo nuestro es infinito; no tuvo principio ni final, porque nos hemos condenado premeditadamente... mi alma te pertenece perpetua.
sábado, 30 de octubre de 2010
No entiendo por qué ya no me avergüenza mostrar este negro de fondo. Debe ser que las cosas que siento simplemente ya no tienen importancia alguna; debe ser porque ya nada me importa. Si pudiese buscar ¿encontraría algo que me avergonzara? Tal vez ya no queda nada de mí... no soy más que un par de palabras repetidas; un bello deja vu de alguien más inteligente que yo. No soy más que una burda copia de lo que sentía.
viernes, 29 de octubre de 2010
Yo soy el miedo
Para qué seguir escribiendo y arriesgarme a caer el vicio de hablar de más. No tiene ninguna lógica exponerme y cambiar, ceñirme a lo que he escrito y vivir con el miedo constante a contradecirme. Nadie lee esta porquería... entonces ¿cuáles son los jueces imaginarios que me atormentan cada vez que muevo la boca? Mejor me camuflo en la masa, riendo y bailando, mientras el blanco invierno se lleva la vida. Me esconderé en el baño de la discotec, a llorar en silencio la sangre de las luces de colores que me enceguecen. Cuando por fin nadie me conozca, podré ser tan estúpido como siempre he querido. Sólo quiero reír en paz; no quiero más jueces ni fiscales; quiero ser libre. El miedo a la inconsecuencia me devora los dedos. Soy yo quien los mastica, empezando por la uñas. Todo lo he creado escribiendo aquí, ese universo de gente que me mira o la religión de la mentira que me persigue hasta el infierno. Tengo miedo a defraudarme. Yo soy el miedo.
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