Ya no queda nada y el tiempo se reduce a esperas extraordinarias y pasajes de micros. Como antes de todo viaje digno de respetarse, me inunda el miedo, la incertidumbre que espera el resultado de mis apuestas y el producto de mi soledad. Se cumplen los plazos, la razón de haber seguido viviendo esos días, porque llegan los sentidos a un final convexo, confluyen las sensaciones, raras e omnipotentes; espero que no me decepcionen...
martes, 5 de octubre de 2010
jueves, 30 de septiembre de 2010
Sodoma y Gomorra
Hubo una vez en el tiempo una ciudad cuya única hembra casta era la muerte.
Homero Carvalho
Pachamama
Doña Justina Cusicanqui, tierna y sabia anciana, cuenta que escuchó a su abuela relatar la historia de un aymara que, ante los porfiados sacerdotes que pretendían bautizarlo cristianamente, respondió muy sereno:
-Yo nada espero del cielo, todo me lo ha dado la tierra.
Homero Carvalho
paradigma, no sé qué significa eso.
En el momento trágico que la producción se convirtió en un fin la historia se ha encaminado vorazmente al final de sus días, respaldada por todos los abundantemente necesarios, países pobres. La economía se ha convertido en un arma de doble filo, a la que se le ha olvidado por y para quien fue creada. Y entonces el sistema, nos pone a trabajar, a optimizar y a consumir, pero ¿en pro de qué? En pro de sí mismo. De qué sirve maximizar en todo sentido, cuando aún existen quienes mueren de hambre. Este sistema ha sido creado, por quienes no entienden siquiera, que los beneficiados no tienen rostro, no son nadie, y eso es porque éste, se ha metido en todas nuestras cabezas y nos ha sentado a darle comida en la boca. Los que nos controlan, los que nos venden, creen que tienen el poder, pero no entienden que son aun más miserables que nosotros; necesitan del sistema, sin siquiera cuantificar su real magnitud, mientras aquí, he llegado a entender, que la lucha es sinónimo de libertad y eso, es algo que no tiene precio. Y de nuevo pregunto ¿para qué producir tanto? ¿qué sentido tiene? ¿para quién trabajo?. Esto toma la consistencia de una dictadura perfecta, producir y consumir, silenciosamente carcome la inteligencia humana; lo único que nos hace libres.
¿Para quién trabajas? ¿Podrías reconocerlo?. ¿Para qué estudiar? Bueno, para no morir de hambre por supuesto; para ser alguien en la vida respondería cualquier persona. Ser alguien, además implica: tener muchas cosas, tener una familia religioso-socialmente constituida, ser de la religión más conservadora, haber estudiado algo, excluyendo, lógicamente, las carreras "innovadoras", y dentro de otras muchas brutalidades más, tal vez, hablar bien; todo esto a modo de ostentación y prestigio social. No sé como habrá sido la vida antes, pero por lo que me ha enseñado la historia, parece que en los círculos más "cultos" de la sociedad, ideales parecidos siempre han sido importantes.
Me desvío, así que esto queda hasta aquí, oculto en las sombras de lo que fue un 3er o 4to intento de tratar de expresarme.
Pienso que debería considerarse instalar el "nulo" como una tercera opción política en la papeleta de votaciones. Una postura que tendría pleno apoyo del pueblo para gobernar, que no sería corrupta ni mentirosa y que por supuesto, sería absolutamente más representativa y honesta con la verdad política.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Lo que hubiera sido que se quede donde está
-
Una vez agradecí que no te hubieses transformado en una costumbre; apenas te conocía. Sabía que no debía aprender a vivir de ti y por esas d...
-
¿Y cuando no estamos en Crisis? Con esa interrogante surgen las nuevas dudas, que no me dejan estudiar. La crisis económica, los flujos econ...